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  Realidad y ficción     Revista Lindaraja. Revista de estudios interdisciplinares                                            

 

                                                      Poemas para empezar

 

                   Tiempos múltiples, tiempos diversos

UN CANTO

 

Quisiera un canto
que hiciera estallar en cien palabras ciegas
la palabra intocable.
Un canto.
Mas nunca la palabra como ídolo obeso,
alimentado
de ideas que lo fueron y carcome la lluvia.

La explosión de un silencio.

Un canto nuevo, mío, de mi prójimo,
del adolescente sin palabras que espera ser
nombrado,
de la mujer cuyo deseo sube
en borbotón sangriento a la pálida frente,
de éste que me acusa silencioso,
que silenciosamente me combate,
porque acaso no ignora
que una sola palabra bastaría
para arrasar el mundo,
para extinguir el odio

y arrasarnos...

(José Ángel Valente, La memoria y los signos)

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Jardín de Lindaraja (en Granada)

 

Jardín de Lindaraja, en la montaña rojiza

de Granada; rincón universal e intemporal,

donde se multiplican los tiempos y las culturas

EL JARDÍN DE LINDARAJA

De la tarde de octubre bajo la luz gloriosa,
en la fuente de mármol que el arrayán orilla,
diluyen los cipreses su esmeralda herrumbrosa
y la arcada del fondo su tristeza amarilla.

Rosales y naranjos. ..Mustio el jardín reposa
en un verdor que el oro del otoño apolilla...
¡Sólo, a veces, se enciende la llama de una rosa,
o el oro polvoriento de una naranja brilla!

Mas, dentro de este otoño, hay tanta primavera
en gérmenes; y es todo tan dulce y apacible,
que antes de abandonarlo, mi corazón quisiera,
oyendo el melodioso suspirar de la fuente
y soñando con una Lindaraja imposible,
sobre este viejo banco dormir eternamente...

 (Francisco Villaespesa)

Biografía de Francisco Villaespesa

Poeta y ensayista español nacido en Laujar, Almería, en 1877.
A pesar de que inició estudios de Derecho en la Universidad de Granada, los abandonó para dedicarse de lleno a la carrera literaria. En 1897 se radicó en Madrid donde además de dirigir  y colaborar con famosas revistas de la época, publicó en 1898 su primer libro de poesía, «Intimidades». A partir del año de 1900 con «La Copa del Rey Thule», se consagró como el precursor del Modernismo en España, sin abandonar nunca su tendencia romántica y bohemia.
De su abundante obra merecen destacarse «Tristitiae rerum», «Las fuentes de Granada», su obra de teatro «El Alcázar de las Perlas» y «La rueca».
Falleció en Madrid en 1936.

 

 

      María Zambrano

“La multiplicidad de los tiempos”,

                             Delirio y destino                                                   Ed. Mondadori

            La confusión de los tiempos. Si viviéramos en uno sólo quizá no hubiera confusión; si el solo tiempo fuese ése que tanto trabajo —ahora se daba cuenta— le había costado establecer: el tiempo sucesivo: antes, después, ahora, linealmente; el tiempo invención de la conciencia. Cuando leyó a Bergson le embriagó la crítica del tiempo a imagen y semejanza del espacio; el descubrimiento de «la durée» y de la intuición y se sintió segura de que entre Filosofía y Música no hay diferencia, que las dos hacen algo análogo con el tiempo; recogerlo quizá, ese tiempo de la superficial conciencia, el tiempo cadena, condena; introducir un sistema de número o de palabra y lograr así que el tiempo sucesivo por el que nos arrastramos sea como un solo instante.

            Pues el instante —un cierto instante— parece ser el término de la aspiración que irrefrenable se presenta en noso­tros, quizá porque la felicidad se da en un instante. Pero quizá sea lo contrario, que la felicidad haya de tomar for­zosamente la forma del instante, que es la unidad en el tiempo disperso, la transparencia en el tiempo.

 

 

     
 

Tarea

Descartes había creído encontrar la tierra firme de la certeza. Freud socava los efectos de sentido que constituyen el campo de la conciencia y pone al desnudo el juego de fantasías e ilusiones en el que se enmascara nuestro deseo. […]

Considero que, después de Freud, todo lo que pueda decirse de la conciencia está incluido en la fórmula siguiente: la conciencia no es origen, sino tarea.

                                                             (Paul Ricoeur)

ANTECOMIENZO

No detenerse.
Y cuando ya parezca
que has naufragado para siempre en los ciegos meandros
de la luz, beber aún en la desposesión oscura,
en donde sólo nace el sol radiante de la noche.
Pues también está escrito que el que sube
hacia ese sol no puede detenerse
y va de comienzo en comienzo
por comienzos que no tienen fin.

(José Ángel Valente)

 

 

     
 

 Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

                                                                                 ÍTACA

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

 

                                      (Konstantinos Kavafis)

 

   
   
 

 

   
 
     
     
     
     

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