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Revista Lindaraja. nº 21. 11 de mayo de 2009.
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La conquista de ser sujeto: Vocación ontológica, conciencia crítica y proyecto
LA CONQUISTA DE SER SUJETO: VOCACIÓN ONTOLÓGICA, CONCIENCIA CRÍTICA Y PROYECTO*
Manuel Alejandro Prada Londoño**
Resumen Este artículo propone una lectura del sujeto construida por Paulo Freire a partir de tres ideas: 1) Ser sujeto es una vocación ontológica a ser más; por ende, no es un destino prefijado, ni una condición innata, sino una lucha por su conquista; 2) Esa lucha exige un posicionamiento crítico del sujeto en el mundo y en la historia; dicho posicionamiento supone, para Freire, una construcción epistémica sobre la manera como pensamos (comprendemos, estudiamos, criticamos) el mundo y actuamos en él. Y, 3) El posicionamiento crítico del sujeto respecto a su mundo implica una postura ético-política, una proposición de un mundo en el que sea posible una vida humanizada y humanizadora.
Palabras clave: sujeto, vocación ontológica, conciencia crítica, proyecto, Paulo Freire. La insólita vitalidad de su organismo le impedía la quietud. Percibía el peso de sus huesos, la elasticidad de sus músculos, el atinado diseño de sus movimientos; percibía la tierra, el polvo y la humedad en las plantas de sus pies. No acertaba a decidir si prefería esa nueva conciencia a la levedad habitual, si prefería la lentitud de su existencia a la determinación y claridad de propósito que ahora lo conducía al recinto entre las rocas que había descubierto en una de sus exploraciones. Como nunca antes, sabía lo que quería, pero el temor le constreñía la exuberancia (Belli, 2008, p. 48).
Esta escena aparece en una novela que relata los orígenes del ser humano según el relato judeo-cristiano de la creación. Pero va más allá de lo que cuentan los versículos bíblicos, para plantear las preguntas de todo origen humano, las cuestiones inquietantes de los descubrimientos más profundos. ¿Quién soy yo?, ¿qué lugar ocupo en el mundo?, ¿cómo puedo yo, desde mi espacio vital minúsculo, hacer que el mundo sea más habitable? ¿Cómo aseguro una existencia más plena? ¿Cómo me comunico con otros que se aparecen ante mí como totales desconocidos? Todas estas preguntas, aunque trilladas por el uso, son de un carácter fundamental. En el momento en que fuimos expulsados del paraíso –nos lo recuerda G. Belli– comenzaron a resonar en nuestras mentes y, sobre todo, a arder en nuestras pieles. No importa si nuestra visión del mundo se inscribe en otros relatos distintos al del Génesis; quizás eso sea lo menos relevante, si consideramos que hemos planteado otros paraísos para hacer frente (¿huir?) a nuestra propia incompletud: ciencias, filosofías, escuelas, verdades, iglesias… Lo importante es asirnos a respuestas que nos eviten el dolor: “El conocimiento y la libertad son dones que tú, Eva, usaste por primera vez y que tus descendientes tendrán que aprender a utilizar por sí mismos. A menudo te culparán, pero sin esos dones la existencia se les haría intolerable” (Belli, 2008, 201). Y en ese uso se ha tejido la historia y en ella se hila nuestra propia vida. Un pensador que no se formule esas preguntas pasea por senderos atractivos, pero no llega a conocer el árbol más hermoso del bosque, aquel por el cual el cansancio de la caminata valía la pena. Quizás por eso el maestro Freire nos convocó a pasear por sus obras, a dialogar con su pensamiento –con las limitaciones que implica la lectura–y a descubrir en él un testimonio de inquietud renovada por las preguntas fundamentales, que siguen encontrando su síntesis en la cuestión kantiana: ¿qué es el hombre? (y habrá que decir, como aprendió Freire: ¿qué son el hombre y la mujer?). En esta tonalidad que propone Freire construimos nuestra ejecución de una partitura. La tonalidad es la pregunta por el sujeto, que es una forma de decir: hombre (y mujer), ser humano; la tonalidad indica también las notas cacofónicas, como aquellas que consideran que la melodía se construye sobre la línea de la pura conciencia o del determinismo del mundo y de la historia, o que prefieren una modulación para distraer las injusticias del mundo que han obligado al sujeto a retraerse y aceptarlas como naturales. La partitura está escrita desde las primeras obras del pensador, Educación y actualidad brasileña (2001) o Educación como práctica de la libertad (2005)[1], pues allí se trazan las indicaciones generales de su plan de pensamiento, los motivos que configuran la pieza. No obstante, creemos que la composición de Freire permite varias entradas y la asunción del riesgo de trazar una propia manera de ver el recorrido (nuestra ejecución). Eso es, justamente, lo que pretendemos en este texto. Nuestra ejecución no es posible sin partitura, que, como dijimos, ha sido delineada desde los primeros años de actividad intelectual del pensador brasileño, y se fue reajustando hasta el final de sus días. La ejecución que proponemos implica un camino de interpretación configurante del recorrido freiriano, una apuesta por recorrer un sendero que, sabemos, no agota las entradas al autor ni al problema, pero que sí espera contribuir a la discusión con otros y otras estudiosos de Freire, así como abrir el camino de su pensamiento. Los tres grandes momentos (movimientos) que proponemos son los siguientes: 1) Ser sujeto es una vocación ontológica a ser más; por ende, no es un destino prefijado, ni una condición innata, sino una lucha por su conquista; 2) Esa lucha exige un posicionamiento crítico del sujeto en el mundo y en la historia; dicho posicionamiento supone, para Freire, una construcción epistémica sobre la manera como pensamos (comprendemos, estudiamos, criticamos) el mundo y actuamos en él. Y, 3) El posicionamiento crítico del sujeto respecto a su mundo implica una postura ético-política, una proposición de un mundo en el que sea posible una vida humanizada y humanizadora.
* Artículo resultado del proyecto de investigación “Configuración de la categoría sujeto en la obra de Paulo Freire” (Universidad Pedagógica Nacional, Código: DCS 056-07), realizado durante 2007 y 2008. El equipo de trabajo estuvo integrado por: Manuel A. Prada (Coordinador), Juan Carlos Torres, Rafael Ávila y Camilo Jiménez (co-investigadores), Sandra M. Fajardo (monitora 2007) y Patricia Franco (monitora 2007-2008). Publicado en: Pedagogía y saberes. Bogotá: Facultad de Educación - Universidad Pedagógica Nacional (2008); No. 30 (En prensa).
** Profesor del Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Pedagógica Nacional. El artículo fue realizado a partir de las discusiones con el equipo de investigación y de las notas y comentarios de los profesores Camilo Enrique Jiménez Camargo (Educación Comunitaria con Énfasis en Derechos Humanos) y Juan Carlos Torres Azócar (Departamento de Ciencias Sociales).
______________ © Manuel Alejandro Prada Londoño Profesor del Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Pedagógica Nacional. El artículo fue realizado a partir de las discusiones con el equipo de investigación y de las notas y comentarios de los profesores Camilo Enrique Jiménez Camargo (Educación Comunitaria con Énfasis en Derechos Humanos) y Juan Carlos Torres Azócar (Departamento de Ciencias Sociales).
© Revista Lindaraja. nº 21. 11 de mayo de 2009. Foro de Realidad y ficción Publicado en: Pedagogía y saberes. Bogotá: Facultad de Educación - Universidad Pedagógica Nacional (2008); No. 30 (En prensa).
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