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13 de agosto de 2009.
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Manuel Alejandro Prada Londoño
HERMENÉUTICA, CIENCIAS SOCIALES Y VIDA UNIVERSITARIA Entrevista con Jorge Lulo y Miguel Rossi Manuel Alejandro Prada Londoño
Artículo
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El pasado mes de mayo de 2009 se celebraron en Buenos Aires, Argentina, las I Jornadas Internacionales de Hermenéutica, evento organizado por el grupo de investigación del proyecto “Hermenéutica de textos para la enseñanza de la filosofía y la investigación en las ciencias sociales y humanas” de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). En el marco de este encuentro, los profesores Jorge Lulo (Secretario Académico de la Facultad de Sociología de la Universidad de Buenos Aires) y Miguel Rossi (profesor de la misma Facultad), miembros del grupo de la investigación ya mencionada, concedieron la siguiente entrevista.
La pregunta sobre la cual pretendíamos que girara la conversación fue: ¿cuáles son los retos que enfrenta la hermenéutica filosófica al entrar en diálogo con las Ciencias Sociales? No obstante, las discusiones suscitadas en el evento y el curso mismo del diálogo nos llevaron a interrogar por otros asuntos que los lectores verán enseguida.
Manuel Prada (MP): Comencemos hablando del proyecto de investigación que está organizando estas Jornadas. ¿Cómo ha sido el proceso de investigar interdisciplinariamente desde una mirada filosófica, en una Facultad como la de Ciencias Sociales?
Miguel Rossi: Ese es un Proyecto que pertenece a una serie de propuestas denominadas Proyectos de Investigación UBACyT, las cuales están financiadas por la Universidad de Buenos Aires. En principio, pretendemos ver cómo trabajar textos filosóficos para alumnos de la carrera de Sociología, lo cual supone anclajes en determinados tipos de cátedras, como la Cátedra de Filosofía. Nos propusimos hacer un Estado del Arte mediante unas Jornadas en donde pudiéramos recabar material suficiente para ir trabajando. Para ello hubo cuatro mesas o paneles sustentados, a su vez, en unos ejes teóricos que articulaban el ejercicio: dos sobre Hermenéutica y Filosofía; otro sobre Hermenéutica y Política; y otro sobre Hermenéutica y Ciencias Sociales. A partir de ahí lo que vamos a reflexionar es: ¿cuál fue el anclaje filosófico puro –aunque puro no hay nada– y cuál es la particularidad de muchos profesores que trabajamos en la Facultad de Ciencias Sociales, pero que a su vez hicimos la carrera de Filosofía? Especialmente porque ello denota toda una singularidad: nuestro pensamiento se encuentra atravesado, no sólo por la Filosofía sino por las Ciencias Sociales, y por la práctica de alumnos de Ciencias Sociales, quienes en su modo de preguntar y afrontar los temas muestran una diferencia respecto a como lo encaran los filósofos.
Doy un ejemplo. Es muy común notar que la escucha de los alumnos es diferente en clases de Filosofía que en las clases de Sociales; en la primera, la escucha se caracteriza por una búsqueda del quiebre al discurso del profesor, en dónde se equivocó, siempre acentuando esta idea de “la falta”; mientras que el alumno de Ciencias Sociales es muy solidario, es más nietzscheano, justamente. Podríamos decir que es menos ilustrado y más nietzscheano, porque él no busca estar atento a la falta, sino que busca más la producción de sentido y cómo ir remontando y enlazando esos sentidos que va descubriendo a través de las clases.
Jorge Lulo: Yo coincido con Miguel y quisiera agregar que nuestras biografías, modestamente, hablan de un encuentro. Tanto Miguel como yo y otra gente (por ejemplo, el decano de la Facultad de Sociales, Federico Schuster), fuimos formados en Filosofía pero desarrollamos nuestra labor de docencia e investigación en la Facultad de Ciencias Sociales. En el caso nuestro, en una materia de Ciencia Política: Filosofía y Métodos de las Ciencias Sociales, que podremos comprender como una epistemología. ¿Qué es lo que nosotros queremos hacer? Ayudar a los que estudian Ciencia Política a reflexionar sobre conceptos, sobre términos que muchas veces utilizan de manera inconsciente y que han sido transmitidos por profesores de otras materias más específicas de la carrera, pero que han sido descontextualizados de una historia, de una tradición.
Manuel Prada: ¿A qué se refieren cuando hablan de mediaciones en el ejercicio de la enseñanza?
MR: Por ejemplo, basado en mi experiencia, yo salí de la Facultad de Filosofía y Letras y empecé a dar Filosofía en la carrera de Sociología, pero tuve una experiencia que no olvidaré. Yo expliqué muy bien Aristóteles, qué es acto, qué es potencia, incluso con los términos griegos y, de pronto, un alumno me preguntó: “Bueno y ¿qué vínculo tiene esto que usted está diciendo con la práctica o el modo de producción en la época de Aristóteles o cómo eran las teorías de la esclavitud en torno a la época de Aristóteles con las cuales Aristóteles discutía?”. Y yo no sabía. Sabía muy bien qué era acto, qué era potencia, qué es teleología, pero ese diálogo faltaba. En especial porque, en general, en la tradición filosófica hegemónica, te inculcan que las categorías son categorías teóricas y se deja de lado la parte histórica. Es ese el gran problema, a veces, de la filosofía: no pensar las categorías “teóricas” como categorías también históricas.
Esas reflexiones que uno empieza a tener en la Facultad de Ciencias Sociales a partir de la mirada de los alumnos son fundamentales. En la medida en que tú enseñas, de alguna forma, te ves condicionado por esa enseñanza, te ves atravesado y vas jugando, en una interacción donde, justamente, te conviertes en otra cosa. Por ejemplo, creo que yo no podría ahora dar Filosofía en una carrera donde haya una visión tradicional de la enseñanza de la Filosofía. Por ejemplo, difícilmente hubiera sido doctor en Ciencias Políticas sin esa idea de intersubjetividad que estuve derivando y desarrollando con los alumnos.
JL: Respecto a esa idea de “mediaciones”, tenemos que decir que la hermenéutica está vinculada con la traducción; nosotros tratamos de traducir conceptos, traducirlos en un ámbito estructurado a partir de un sistema de prácticas. Cuando nosotros tratamos de ver qué es lo está en juego en el positivismo, en la construcción de teorías en el positivismo, tenemos que hacer uso de toda una tradición de pensamiento sin creer que los conceptos mecánicamente se aplican a una realidad, sino apostándole a que interactúan. Es allí, en la interacción, donde nosotros también nos trasformamos. Somos, a través de la enseñanza, ejemplos, en mayor o menor fortuna, de una hermenéutica ligada con las Ciencias Sociales.
No veo ningún misterio en esto porque creo que cualquier ejercicio docente bien entendido, cualquier ejercicio que implica servicio, vocación –porque hay una vocación de servicio en todo docente– implica tener en cuenta la noción de alumno. Sí, tener en cuenta a aquel que a veces se le piensa como “alguien sin luz”, alumno: como que le falta la luminosidad. Para nosotros no es así, no es alguien opaco[1]. El ejemplo de Miguel en torno a “acto y potencia en Aristóteles” es esclarecedor: “¿pero y esto cómo se traduce?”. Esa es la famosa pregunta que hacen todos los estudiantes de Ciencias Sociales, siempre quieren saber cómo se traduce. Y realmente, la Filosofía es vida, la filosofía es algo vital, la filosofía no es un conjunto de categorías entrelazadas que están conformando un sistema ajeno. El mejor sistema filosófico es aquel que tiene un inside en la vida misma. Por ello nos da alegría estar en un ámbito donde podamos expresar precisamente eso; más allá de las particularidades que nuestra Facultad tiene, podemos decir que este lugar no es la academia de Platón.
[1] Cabe resaltar que se está haciendo referencia a una idea bastante difundida según la cual “alumno” significa, etimológicamente, sin luz. Sin embargo, alumno procede del latín alumnus, de alĕre, que significa alimentar. No obstante, esta imprecisión etimológica se convierte en una fructífera metáfora para entender cómo la educación (la escuela, el maestro) puede concebir a los estudiantes (Nota del entrevistador).
Jorge Lulo es el Secretario Académico de la Facultad de Ciencias Sociales (Universidad de Buenos Aires). Miguel Rossi es profesor de la misma Facultad. Ambos son investigadores en el proyecto “Hermenéutica de textos para la enseñanza de la filosofía y la investigación en las ciencias sociales y humanas”.
________________ © Manuel Alejandro Prada Londoño.
© Revista Lindaraja. nº 23. 13 de agosto de 2009. Revista de estudios interdisciplinares. ISSN: 1698 - 2169
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