REALIDAD Y FICCIÓN                                                                                                                                        LECTURA, COMENTARIO, CREACIÓN                                                                                                                                                                                 Edición de la página

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Web de la profesora Mercedes Laguna

 I.E.S. "Pedro Jiménez Montoya" Baza (Granada) 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Misericordia

Benito Pérez Galdós

Desde el capítulo XXVII

 

Capítulo XXVII

                “A la mañana siguiente iba Benina camino de las Cambroneras…”

                El arrabal de las Cambroneras era una zona muy pobre de las afueras de Madrid (recordemos la presentación de Galdós en el prefacio a la edición francesa, cuando hablaba de cómo visitó los barrios más deprimidos para observar a sus gentes).

                Descripción del lugar; de las personas.

                Galdós recuerda en estas páginas, como también en las de los primeros capítulos cuando hablaba del ejército de los pobres, “La Corte de los Milagros”, un lugar del centro de París en la Edad Media –lleno de personajes andrajosos, a los que la pobreza había hecho violentos-, que aparece en Notre-Dame de Paris de Víctor Hugo.

                Benina iba buscando a Mordejai que estaba por los peñascales haciendo penitencia como don Quijote por Dulcinea (“tomando el sol o entregado a sus melancolías”, p. 220)

                Como no lo encontró, desalentada, “se volvió a los Madriles”, p. 221.

                        omnibus.bmp

Por la plaza de Cibeles. Los coches de caballos. Siglo XIX

 

p. 221

“En su casa no encontró novedad; digo, sí, una, que bien pudiera llamarse maravilloso suceso, obra del subterráneo genio Samdai. A poco de entrar, díjole la señora con alborozo:

  -  … ¡Ha estado aquí Don Romualdo!

 - ¡Don Romualdo!... Me parece que usted sueña.

p. 223

Frasquito se estaba recuperando.

“Sentía nuevo aliento y nuevas esperanzas, presagios risueños de obtener pronto…”, p. 223.

 

p. 223 (Final del capítulo)

A la mañana siguiente, con la fresca, emprendió (Benina) su caminata hacia el Puente de Toledo.

                      calle de toledo.bmp

Calle de Toledo, finales del siglo XIX

 

 

 

 

Capítulo XXVIII

“Encontrose a un anciano harapienteo que solía pedir, con una niña en brazos, en el Oratorio del Olivar, el cual le contó llorando sus desdichas, que serían bastantes a quebrantar las peñas”.

p. 226

“No necesitó más la bondadosa anciana para que se le desbordase la piedad, que caudalosa inundaba su alma; y llevando a la realidad sus intenciones con la presteza que era en ella característica, fue al instante a la tienda de comestibles…”

Río Manzanares, finales del siglo XIX. Puente de Segovia

p. 227

“Dormía el moro en las casas de Ulpiano, y el día se lo pasaba rezando de firme, y tocando en un guitarrillo de dos cuerdas que de Madrid había traído, todo ello sin apartarse de un apartado muladar, que cae debajo de la estación de las Pulgas, por la parte que mira hacia la puente segoviana”.

“El hombre de medio cuerpo arriba”: recuerdo del Quijote, aunque allí la expresión era de medio cuerpo abajo (cuando estaba en Sierra Morena haciendo penitencia).

 

 

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