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4.2. Análisis y comentario. Artículo de Unamuno, 1934

Y después, ¿qué? (3 de octubre de 1934)

Artículo de Unamuno, primera parte
Hemeroteca BNE. Diario "Ahora". Artículo de Unamuno. 3 de octubre, 1934. Diario "Ahora" (CC BY-NC-ND)
Continuación del artículo en el vínculo de abajo

Archivo con el artículo de Unamuno

Pregunta

Pregunta

¿Quién gobernaba España en el momento en que Unamuno escribía este artículo?

Respuestas

Retroalimentación

Análisis textual

 Contenidos

Acontecimientos históricos de la época

Texto.

Subrayados

 

Reflexiones del autor

 Cuestiones atemporales que podemos trasladar al presente

 

"¡Al arma!", hay que fijarse

 

Hace uno esfuerzos por arrancarse, de las presiones de la actualidad pública nacional, de sus agobios y hasta congojas, mas, no es hacedero.

En el momento en que escribo esto me ha llegado la noticia de que se declara en toda España el estado oficial de alarma. De "¡al arma!"; hay que fijarse.

Pero en alarma, no ya alarmados, sino armados, hace tiempo que se van poniendo mucha parte de los españoles. Y lo peor es que los más alarmados son los no armados, los inermes. Y ello aca­bará por obligarles a armarse de un modo o de otro. Cuando el Estado se alarma, ¿qué van a hacer los ciu­dadanos?

 

 

Piensa y escribe datos e ideas que completen las columnas a ambos lados del texto.

Pregunta Verdadero-Falso

El artículo de Miguel de Unamuno que has leído comienza así:

Hace uno esfuerzos por arrancarse, de las presiones de la actualidad pública nacional, de sus agobios y hasta congojas, mas, no es hacedero. En el momento en que escribo esto me ha llegado la noticia de que se declara en toda España el estado oficial de alarma. De "¡al arma!"; hay que fijarse. Pero en alarma, no ya alarmados, sino armados, hace tiempo que se van poniendo mucha parte de los españoles. Y lo peor es que los más alarmados son los no armados, los inermes. Y ello aca­bará por obligarles a armarse de un modo o de otro. Cuando el Estado se alarma, ¿qué van a hacer los ciu­dadanos?

Pregunta 1

Unamuno echa la culpa de la Revolución de Octubre del 34 a un determinado grupo político.

Sugerencia

Piensa cómo analiza la situación de España en ese momento y cuáles son las causas.

Continúa el análisis textual

 Contenidos

Acontecimientos históricos de la época

Texto

Subrayados

 Reflexiones del autor

 Cuestiones atemporales que podemos trasladar al presente

 

 

 Estamos viviendo en una guerra civil incivil. Se habla de desencadenamiento de pasiones. ¿Pasión? Más bien insensatez. Y hasta locura. Una verdadera epidemia. Y más que de locura, de demencia. De deficiencia mental. Tengo que repetirlo una vez más: la gente físicamente, corporalmente joven, está volviéndose psíquicamente, es­piritualmente, pueril. Pero de la peor puerilidad; de una puerilidad morbosa.

Un mozo que a los diez y ocho años no ha salido, o vuelve a su mentalidad de los seis, no tiene la frescura, la espontaneidad, la sencillez, la sin­ceridad de los seis años. Es un monstruo. Y a esta monstruosidad estamos asistiendo. Esos párvulos de veinte años que extienden el brazo en una u otra actitud, con mano abierta o con puño cerrado, se uniforman y se de­dican a unas u otras pantomimas, son sencillamente en­fermos mentales. Y sus pasiones las peores pasiones de la niñez retrasada. Muchas veces esa terrible pelusa -que así se la llama- que a muchos pobres niños les impide hasta crecer. Algo que se da en la tristísima crisis que suele preceder a la pubertad.

 ¿Qué significa puerilidad morbosa?

Busca el significado de esas dos palabras. Y escribe qué significa esa expresión.

Reflexiona sobre este fragmento del artículo. Escribe sobre su significado, tanto en el momento histórico en el que se sitúa y en el momento actual.

Análisis del texto

En cuanto a los mayores, los mayores están asustados. No saben cómo reaccionar a la insurrección de la chiquillería dementatizada y que les falta al respeto. Los ciudadanos mayores, los de mayor edad mental, los que aún conservan alguna conciencia de responsabilidad civil y social, se reparten entre lo que llamamos, mal o peor llamado, posiciones de derecha y de izquierda.

Y hasta, si se quiere, revolucionarios y reaccionarios. Y se tienen miedo los de un grupo a los del otro, y se tienen miedo a sí mismos los de cada grupo. Unos y otros tienen miedo a encargarse del poder.

Y es porque saben que el poder es la impotencia, y con ella el fracaso, cuando los cuitados ciudadanos alarmados esperan que el Estado, con el estado de alarma, les saque de sus agobios y congojas y apuros pero sin tener ellos, los cuitados, que armarse. Lo que se llamó antaño la asistencia ciudadana asusta a unos y a otros.

Y sin embargo, tendrán un día, si esto sigue como va, que acudir al arma. Y agréguese otro miedo.

El miedo de ciertos presuntos caudillos a que se les tache de miedosos. La chiquillería les desborda y arrolla, no saben contenerla y menos saben ponerse a su cabeza. Se acostaron con chiquillos y ensangrentados se levantan.

 

¿Qué significa "cuitados ciudadanos"?

Comprensión lectora. Preparación para el comentario

Y luego, ese que podríamos llamar fenómeno de polarización. Se pierde el sentido dialéctico. O marxistas o fajistas. Y lo fatídico es que ni unos ni otros tienen idea ni del marxismo ni del fajismo.

Porque... voy a remachar... toda esta demencia polarizada se apoya en la más cruda ignorancia. Y de tal modo se ponen las cosas, que los que queremos mantener el sentido histórico, que es sentido dialéctico, sentido liberal, prevemos con tristeza que lleguen tiempos en que predominando uno u otro polo -pues da lo mismo el uno que el otro- de esta polarización tengamos que emigrar de nuestra España.

Al que esto os dice, que ya otra vez tuvo que emigrar de su patria, le estruja el cogollo del corazón el pensar que tenga que volver a hacerlo. Porque no es que me echaran, sino que hice yo que me echaran. Y eso por no querer callarme, por no plegarme a la censura, por mantener la libertad de la verdad, la libertad de expresión del propio pensamiento.

Y preveo que, venzan los unos a los otros, no se podrá hablar y escribir con verdadera libertad. Se perseguirá unos u otros gritos, unos a otros emblemas, hasta unos u otros ademanes. Aun los inocentes. Puede llegar un tiempo en que los dementes de un polo o los dementes de otro saquen afuera la honda pasión que les mueve y no es otra que el odio a la inteligencia. Odio que le llaman disciplina. Los que presumen de hombres de acción -o de reacción, que es igual- no suelen ser sino dementes resentidos. Dementes resentidos que sienten la necesidad de delegar su pensamiento, de renunciar al libre examen individual —principio del liberalismo—, de someterse.

A eso le llaman disciplina. Y en el fondo es el origen del sentimiento inquisitorial en esta tierra que creemos individualista. Cuando no hay nada más rebañego, más gregario, que su anarquismo. Este tan cacareado individualismo celtibérico, donde lo que más se acusa es el odio a la Individualidad. Comunismo libertario o fajismo, lo mismo da.

Con uno o con otro, el que quiera mostrar a luz y a aire libre su pensamiento y su sentimiento íntimo tendrá que emigrar. Porque decir su verdad será ofender a los que manden, sean unos u otros.

Es lo que se me ocurre responder al que me pregunta: ¿Y después, qué?

Actividad de lectura

Tarea:

COMENTARIO O ARTÍCULO DE OPINIÓN EN EL QUE SE EXPLIQUE Y SE COMENTE EL TEXTO DE UNAMUNO: “¿Y ahora, qué?  Periódico Ahora, 3-10-1934.

Puedes seguir las pautas que se ofrecen en este Recurso proporcionado por el Equipo de coordinación pedagógica del Programa ComunicA de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Rúbrica para evaluar el artículo de opinión